LA NUEVA LEY DE MEMORIA DEMOCRÁTICA: ¿UNA ESPERANZA?

 

foto Europa press

        El martes 15 de septiembre de 2020 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley de Memoria Democrática, que supone un avance significativo respecto a la Ley de Memoria Histórica, que aprobó  el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, en el año 2007. Ahora le espera a este Anteproyecto un largo camino, pero ya se ha empezado a caminar, como decía Machado.

        La nueva Ley, entre otras cosas, según el ABC: "contemplará la extinción de fundaciones que hagan apología del franquismo; la creación de una Fiscalía de Memoria Democrática y Derechos Humanos; la exhumación de víctimas del franquismo de fosas comunes sufragada por fondos públicos; o que los descendientes de los brigadistas internacionales puedan acceder a la nacionalidad española".

        En el Capítulo II se regula la creación de esta Fiscalía:  "Con este fin, se crea la Fiscalía de Sala para la investigación de los hechos producidos durante la Guerra Civil y la Dictadura, hasta la entrada en vigor de la Constitución, que constituyan violaciones de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario. Tendrá las funciones de impulso de los procesos de búsqueda de las víctimas de los hechos investigados, en coordinación con los órganos de las distintas administraciones con competencias sobre esta materia".

        Nos preguntamos ¿Investigará esta Fiscalía los hechos producidos durante la Guerra Civil y la Dictadura, hasta la entrada en vigor de la Constitución y, que según algunos, fueron amnistiados por  la  Ley 46/1977 de Amnistía política (publicada en el BOE 17/10/1977)?  Aclaro esta cuestión:

        Las Cortes salientes de las elecciones generales del 15 de junio de 1977, tomaron dos decisiones importantes: 1ª) Promulgar la ansiada Ley de Amnistía de los juicios franquistas y otras acciones represivas  que tenían encarcelados a millares de personas que habían participado en sindicatos y partidos políticos de izquierdas, especialmente del Partido Comunista de España y otros. Y 2ª)  La elaboración de una nueva Constitución.  Durante el tiempo anterior a estas elecciones el grito de la oposición al régimen franquista había sido: "Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía". Mientras el de la derecha era: "No queremos Monarquía, ni Juan Carlos ni Sofía", lo que ya es bastante expresivo. La ansiada Ley de Amnistía por parte de la izquierda fue la Ley 46/1977 de Amnistía  política, publicada en el BOE el 17 de octubre de 1977. 

        Dicha Ley en su su artículo 1, nº 1 decía: "Quedan amnistiados:

a) Todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis.

b) Todos los actos de la misma naturaleza realizados entre el quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis y el quince de junio de mil novecientos setenta y siete, cuando en la intencionalidad política se aprecie además un móvil de restablecimiento de las libertades públicas o de reivindicación de autonomías de los pueblos de España.

c) Todos los actos de idéntica naturaleza e intencionalidad a los contemplados en el párrafo anterior realizados hasta el seis de octubre de mil novecientos setenta y siete, siempre que no hayan supuesto violencia grave contra la vida o la integridad de las personas".

       Apoyándose en este texto, la Justicia española y dando una interpretación simplista al mismo, ha interpretado siempre que también se amnistiaron los crímenes franquistas y por esto seguían legales los juicios inicuos habidos durante la dictadura, los muertos por la policía en la calle y en los calabozos y las fosas comunes de estas víctimas, situadas en las cunetas u otros lugares. Dicha interpretación nunca fue admitida por la Asociación Human Rights y Amnistía internacional, por considerarla incompatible con el Derecho internacional, ya que puede impedir juzgar delitos considerados imprescriptibles. Por ello, solicitaron en repetidas ocasiones al Gobierno español su derogación, sin tener respuesta. ¿Será posible ahora con esta Ley de Memoria Democrática, juzgar los crímenes franquistas cometidos durante la Guerra Civil y la Dictadura, de modo que no sea necesario acudir a la justicia argentina?  Eso esperamos.


---------------------------------------------

Antonio Moreno de la Fuente
Miembro de las CCP de Sevilla y
de la Asociacion de Derechos Humanos


        
        



Comentarios

Revista de actualidad

IMPLANTAR EN EUROPA LA RENTA BÁSICA UNIVERSAL

SR. ARZOBISPO DE SEVILLA: PASE DEL CONSUELO ESPIRITUAL AL CUIDADO MATERIAL